En algunos países desarrollados, como Francia, se considera artístico decorar una rotonda con tablas de windsurf clásicas convenientemente dispuestas y pintadas. Un modo económico, sencillo e ingenioso de evitar el coste de reciclaje, al tiempo que se reconoce al deporte y a los deportistas. También representa una simbiosis entre el medio natural y las máquinas creadas por el hombre, curiosamente, máquinas que NO dañan el medio ambiente.
… y es que no es necesario gastar muchos miles de euros en toneladas de hierro oxidado para que sea arte.
NOTA: La disposición de las tablas recuerda viejos restos arqueológicos y el empleo de tablas de windsurf antiguas rememora los inicios de este joven deporte que tantos éxitos ha cosechado en el país vecino gracias a la promoción y difusión del mismo.
(fuente:http://windsurfingmag.com)















Últimos Comentarios